El 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha establecida para crear conciencia sobre esta problemática de salud pública que afecta a millones de personas en el mundo. Desde el programa Familia y Vida del Instituto de Familia y Vida de la Universidad Pontificia Bolivariana, transmitido por Radio Católica Metropolitana, reflexionamos sobre el valor de la familia, la necesidad de pedir ayuda profesional y la urgencia de derribar los estigmas alrededor de la salud mental.
Una realidad que no podemos ignorar
Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 720.000 personas mueren cada año por suicidio, lo que lo convierte en la tercera causa de muerte entre jóvenes y adultos jóvenes.
En Colombia, datos de Medicina Legal revelan que la franja más afectada está entre los 5 y los 29 años, una estadística dolorosa que incluye incluso a niños.
El suicidio no distingue edad, género ni condición social, aunque estudios señalan que las mujeres presentan más intentos y que poblaciones como jóvenes, minorías étnicas y comunidades LGBTIQ+ están en mayor riesgo. Estos datos nos interpelan como sociedad y nos llaman a actuar con decisión desde el hogar, las instituciones y la comunidad.
Factores de riesgo y estigmas que debemos superar
El profesor Alejandro Caballero Moreno, psicólogo clínico y especialista en políticas públicas DE LA UPB, invitado al programa Familia y Vida, explicó que existen múltiples factores que influyen en el suicidio::
- Biológicos y sociales: condiciones de salud, ambiente familiar, dinámicas comunitarias.
- Económicos: dificultades para acceder a servicios de salud mental por su costo.
- Culturales: estigmas que catalogan al que pide ayuda psicológica como “débil” o “enfermo mental”.
Uno de los grandes retos es normalizar la consulta psicológica, entendiendo que cuidar la mente es tan importante como hacerse un chequeo médico o ir al odontólogo. Hablar de salud mental no es signo de debilidad, sino un acto de responsabilidad y amor propio.
El rol de la familia en la prevención del suicidio
La familia es el primer círculo de apoyo. Una comunicación abierta, afectiva y respetuosa puede marcar la diferencia entre el silencio y la búsqueda de ayuda.
Entre las acciones concretas que las familias pueden implementar están:
- Crear espacios seguros de confianza y escucha activa.
- Validar las emociones sin juzgar ni minimizar los problemas.
- Detectar cambios en el comportamiento como alteraciones del sueño, pérdida de interés en actividades habituales, aislamiento o irritabilidad.
- Fomentar hábitos de autocuidado: descanso adecuado, alimentación saludable y ejercicio.
- Reconocer que buscar ayuda profesional no es un fracaso, sino un paso de valentía.
Como expresó el programa: “Una familia que lucha unida, permanece unida”. La prevención comienza en el hogar.
Cómo acompañar a un ser querido en crisis
Muchas veces no sabemos qué decir o cómo actuar cuando alguien cercano atraviesa un momento de desesperanza. Algunas frases y gestos sencillos pueden salvar vidas:
- “Estoy aquí para ti”.
- “Gracias por confiar en mí”.
- “Vamos a salir de esto juntos”.
El acompañamiento no siempre implica tener las soluciones, sino escuchar sin prejuicios y, cuando sea necesario, orientar a la persona hacia un profesional de la salud mental.
Hablar del suicidio sí previene
Uno de los mitos más frecuentes es que hablar del suicidio puede inducirlo. La realidad es la contraria: abrir el diálogo ayuda a detectar señales tempranas, a reducir estigmas y a brindar apoyo oportuno.
El silencio, por el contrario, incrementa la vulnerabilidad. Por eso, visibilizar esta problemática es un deber de las familias, instituciones educativas, comunidades religiosas y medios de comunicación.
Recursos de apoyo en Colombia
Si tú o alguien cercano necesita ayuda, existen líneas y centros de apoyo disponibles:
- Línea Nacional 192 – atención en salud mental y prevención del suicidio.
- Cruz Roja Colombiana (132).
- Instituto de Familia y Vida (UPB Bucaramanga) – atención psicológica gratuita
Y, Centro de Proyección Social SS Papa Francisco (UPB Piedecuesta)
- EPS y hospitales públicos – acceso a citas de psicología y psiquiatría bajo la nueva Ley de Salud Mental.
No estás solo: pedir ayuda es el primer paso hacia la esperanza.
Conclusión
La prevención del suicidio comienza en la escucha, la empatía y el acompañamiento cercano. Cada palabra de apoyo, cada gesto de confianza y cada espacio de diálogo puede convertirse en un acto de amor que salva vidas.
En Familia y Vida de Radio Católica Metropolitana creemos que:
“En un mundo que a menudo grita, el acto más revolucionario es escuchar sin prejuicios a quien convive en silencio”.
Cuidemos la vida, hablemos de salud mental y construyamos hogares donde siempre exista una puerta abierta para el diálogo y la esperanza.
Programa Completo
