Leer es una actividad en la que interpreamos y desciframos el valor fónico de una serie de signos escritos, esto lo podemos hacer de manera mental u oral. La lectura está caracterizada por la traducción de símbolos o letras en palabras y frases dotadas de significado, una vez descifrado el símbolo se pasa a reproducirlo. Es hacer posible la interpretación y comprensión de los materiales escritos, evaluarlos y usarlos para nuestras necesidades.
Sin embargo, ¿Te ha pasado que te cuesta concentrarte mientras lees?, ¿Pierdes el interés en las primeras páginas? ¿No llevas un hilo conductor de lo que estás leyendo?, si es así, muy posiblemente debes mejorar tus hábitos de lectura. Para ello necesitas compromiso e interés, y seguir los siguientes consejos.
Lee temas que te interesen
Hacer cualquier actividad por obligación y no por placer, hace la actividad más pesada de lo necesario, así que busca asociar la lectura con temas que te produzcan placer. El universo de la literatura es infinito, no te quedes en las listas de los libros recomendados por revistas, o expertos, Si no te gusta un libro o ya te aburrió no intentes empezar a leerlo porque lo desecharás rápido, mejor busca un género de tu interés, ¡Explora! Los temas son igualmente infinitos, cocina, música, baile, aventura, fantasía, historia, biografías, drama, acción, terror, hay literatura sobre todo y para todos.
Inicia con pasos pequeños
No te comprometas con novelas de gran extensión, inicia con pequeños pasos. Las antologías de cuento corto, poesía, ensayos, cómics, entre otros; te permitirán hacer lecturas ligeras y rápidas que no se vean afectadas por tu rutina diaria. Deja que las extensas obras clásicas de la literatura universal lleguen a ti a su debido tiempo. Recuerda que quienes han subido a la cima del Everest, iniciaron subiendo colinas.
Encuentra un lugar cómodo para leer
Lee en un parque, en un café, en el bus, en una biblioteca, en tu casa, sobre la cama, bajo ella, con buena iluminación o a la luz de una vela, acompañado o en solitario, prueba y descarta lugares hasta encontrar ese espacio en el que la comodidad sea la atmósfera que acompañe la lectura.
Gana tiempo para la lectura
En esta época en la que el trabajo y el estudio demanda tanto de nuestro tiempo, no busques sacar dos horas o media tarde para leer y menos dejar ese libro para los fines de semana, las responsabilidades y el cansancio te impedirán leer. Haz de la lectura parte de tu día a día, de tus intervalos de descanso, aléjate del trabajo 10 o 15 minutos en dos o tres dosis diarias. Lee un poco antes de salir de la casa, otro tanto al almuerzo y antes de dormir. Así, sin esfuerzo, habrás leído entre 30 y 45 minutos en un solo día, hazlo durante siete días y habrás invertido (un promedio de) 5 horas en lectura.
Ten un libro siempre a mano: Una buena manera de mejorar nuestros hábtitos de lectura es utilizar el tiempo que le dedicamos al celular remplazarlo por avanzar en nuestra lectura; por eso, no dudes en tener un ejemplar a mano de tu autor favorito en versión «de bolsillo».
