A veces solemos ser muy crueles con nosotros mismo. ¿Te ha pasado que cuando cometiste lo que tú crees un error, reaccionaste como si hubiese sido un desastre? Sin embargo, tomar las cosas con perspectiva, verlas desde otro ángulo, podría ayudarnos no solo a bajarle el perfil a algo que no merece reacciones desmesuradas de nuestra parte, sino que, a su vez, podremos incluso, reírnos de nosotros mismos
Acá te comparto unas claves para tomarte la vida con más humor, y no tomarse tan en serio la vida
Eres lo que eres, acepta que no eres perfecto
A veces nos ponemos cargas tan pesadas, que nosotros mismos no somos capaces de cargar. No somos infalibles. Acepta que eso es parte de tu naturaleza. Hay fallas, errores, y eso es normal, no los cometes con intención, así que, si caes, te tropiezas, olvidas, en fin, entiende que eres humano.
La vida ya de por sí es seria, para tomársela más en serio
Reírte de ti mismo, no es ser irresponsable, es simplemente, ponerle ese toque de humor a las cotidianidades de la vida. Tanto si te molestas por una falla tuya, o te ríes de ella, el evento en sí, seguirá siendo el mismo, y dado que es así, ¿para qué amargarse la vida?
Usa el humor como herramienta para pensar mejor
Dejarte afectar por las cosas hasta perder el control emocional y volverte caprichoso, aprehensivo, reactivo, malhumorado, gritando, vociferando, refunfuñando, lo único que vas a lograr con eso, es perder la capacidad de pensar con claridad, y cuando esto es así, vas a cometer toda suerte de equivocaciones, lo que muy probablemente, te va a seguir alterando, llevándote a caer en un ciclo vicioso autodestructivo.
Alimenta tu humor en la vida cotidiana
En la próxima situación en que sientas que cometiste un error, una falla, o hiciste algo fuera de lugar, cuando detectes que se te sube el mal humor a la cabeza, pregúntate, ¿Cómo puedo convertir esto, en una situación anecdótica? Insisto, no es burlarte de ti, porque eso menoscaba tu integridad personal, sino reírte de lo que te pasa.
Ríete de tus particularidades
Todos tenemos algunas peculiaridades que nos identifican. ¿Es una muletilla? Aprovéchala a tu favor, has bromas con eso, y ríete. ¿Hablas muy rápido? Juega con eso, tómate del pelo, y date gusto. Reírte de esas cosas te identifican como el ser único y especial que eres. No te avergüenzas de ti, disfrutas contigo mismo.
Reírse de uno mismo es un excelente ejercicio para conocernos tal cual somos, para aceptarnos, y aprender a valorarnos como individuos únicos que somos. Cuando haces esto, refuerzas una sana autoestima, y tu seguridad personal se ve incrementada. No seas cruel contigo mismo, somos humanos, no somos infalibles, así que la próxima vez que pase algo, usa tu creatividad, una habilidad extraordinaria, afínala, y sácate una sonrisa, la vida es una sola para vivir amargados porque no nos aceptamos como somos
HÉCTOR LEONARDO MORA
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