El comportamiento pasivo-agresivo es aquel en el que una persona ‘camufla’ sentimientos negativos a través de indirectas o acciones displicentes, en lugar de atreverse a expresar sus inconformidades abiertamente frente a los demás. Es decir, ese proceder tiene como fin lograr una especie de revancha contra otros y no busca una resolución de problemas mediante el dialogo.

Entonces, cuando alguien siente que es menospreciado en el trabajo, que no recibe atención suficiente en su hogar, o que no es tratado como merece en una relación, empieza a desarrollar ira, rencor, insatisfacción y otras sensaciones que se van acumulando con el tiempo, sin dejar de crecer internamente.

Así pues, el realizar una tarea de mala gana, auto sabotear labores o prolongar los tiempos de ejecución en ciertas asignaciones que se nos dan, son una forma clara de esta conducta que responde de manera silenciosa y negativa ante las dinámicas sociales cotidianas, haciendo que poco a poco se afecte severamente cualquier tipo de relación y espacio.

Por tanto, quien constantemente está criticando, buscando el punto negro en la pared blanca, hablando con sarcasmo y opacando a los demás, está soltando todo su enojo, amargura y frustración, tal vez sin darse cuenta o sin sentir que aquella conducta haga daño y sea algo para observar seriamente e incluso tratar con un especialista.

Por esa razón, presentamos a continuación las recomendaciones de la psicóloga Andrea Brandt para lidiar con alguien pasivo-agresivo:

1. Hacerlo responsable

Cuando no responsabilizamos a una persona pasivo agresiva por sus acciones, de manera no intencional perpetuamos su comportamiento. Si tienes la necesidad de satisfacer a los demás, esto es especialmente devastador: quieres que todo el mundo esté feliz y no te gustan los conflictos o confrontaciones, así que absorbes todo tipo de abusos emocionales sutiles. Deja de culparte o inventarles pretextos a los demás; no eres responsable por la manera dañina en la que la persona pasivo agresiva muestra su enojo.

2. Dejar de disculparte

Si no hiciste nada malo, no te disculpes. Especialmente, no te disculpes si se niegan a ser directos y decirte lo que sienten que hiciste mal. Si tu jefe te dice, “¿otra vez te vas temprano?” cada que te vas a casa justo a tu hora de salida, pero nunca te dice que quiere que te quedes hasta más tarde, no te disculpes ni excuses. Habla directamente y pregunta si hace falta que te quedes hasta tarde, pero también podría ser que ese jefe quiera hacerte sentir culpable porque lo hace sentir más en control.

3. Poner primero tus necesidades

Forzar a otras personas a poner sus necesidades primero es una habilidad que tienen muchas personas pasivo agresivas. Prefieren comer más tarde, así que la hora de la comida debe ser después de las 6 de la tarde. Solo les gusta la ginebra con agua quina, así que siempre debe haber agua quina en el refrigerador, a pesar de que nadie más la bebe. No cedas a sus exigencias: si les gusta comer tarde, pero tienen hijos que deben acostarse temprano, no tienen que comer a esa hora. Puede que suene duro, pero el comportamiento pasivo agresivo suele tratarse más de ejercer control que de preferencias genuinas. Necesitas marcar una línea o arriesgarte a que te pasen por encima.

4. No entrar en el juego

Mientras que se sienten aterrados de su propia ira, las personas pasivo agresivas suelen estar bien con provocarla en alguien más. La manera equivocada de manejar esto es explotar en su contra o responder con agresión pasiva propia. Si lo haces, ganan. Puede ser difícil manejar tus emociones cuando lidias con alguien que te molesta tanto. Hasta donde te sea posible, limita la cantidad de tiempo que pasas alrededor de esta persona. Cuando estén juntos, si sientes que te estás enojando, respira lento y profundo para calmarte y alejarte momentáneamente de la situación.

5. Enfrentar el problema

Eventualmente, podrías tener que confrontar a la persona pasivo agresiva por su comportamiento. Esta conversación necesitará preparación. No la inicies la próxima vez que te haga enojar; la meta es tu salud y felicidad, no ganar puntos. Por eso no deberías empezar con acusaciones sobre su agresión pasiva. Lo son, pero no va a responder bien a escucharlo de ti. En lugar de eso, explica específicamente qué de lo que hace te molesta. Dile cómo te hace sentir y explica claramente las consecuencias si no se detiene. Si le explicas lo que te molesta, lo sigue haciendo y se lo permites, su comportamiento solo empeorará.

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