52 años de voluntariado en Bucaramanga y el Área Metropolitana

Varios son los programas que el grupo voluntario de las Damas Grises de la Cruz Roja Colombiana Seccional Bucaramanga, lidera y apoya en la ciudad. Su compromiso con los necesitados se refleja en un trabajo incansable que denota años de esfuerzo, generando desarrollo social e impactando directamente a las comunidades más necesitadas de la ciudad.

Para la Cruz Roja el trabajo comunitario es un sistema de formación y acción, orientado especialmente al desarrollo humano de la población vulnerable o en sentido de riesgo, fundamentándose en la misión y principios de la institución. Desde 1969, el grupo voluntario de Damas Grises, ha contribuido con espíritu solidario y trabajador en pro de la comunidad, siendo 92 mujeres las que día a día entregan su tiempo en acciones dirigidas y previamente acordadas en cada una de sus dependencias; representadas en el área metropolitana por la señora Leonor Lozada de Acuña, quien lleva 22 años en el voluntariado y que con amor coordina los diferentes sectores donde trabajan cada una de las Damas.

Cada una de ellas posee estudios y habilidades que ponen a disposición para servir, enseñar y aportar a la comunidad. La mayoría son amas de casa, y otras son profesionales en carreras referentes a la salud (enfermería), educación (docentes), administración de empresas, publicistas y quienes sirvieron a Dios, que dejaron los hábitos y siguieron su vocación en el voluntariado, como es el caso de la señora Gloria Ortiz Rangel, quien desde su fallecimiento en este año se convertiría en la Dama Gris con más trayectoria en Bucaramanga, después de 38 años de servicio. Gloria estudió Bellas Artes, y era pintora profesional.

Todas ellas tienen presente el recuerdo de Gloria Ortiz y sus pensamientos que evocaban sobre todo que los títulos no las hacen mejores que sus compañeras, pues son conscientes que cada una de ellas es una pieza fundamental para la eficiencia de trabajo en equipo y al construir tal hermandad, relucen el innato pilar que tienen de servir.

En el imaginario social bumangués existen muchos estereotipos, uno a resaltar en este escrito es que aquellos que poseen estudios o que hacen parte de familias de buen nombre no se atreven a trabajar directamente con las comunidades vulnerables. Esto no se evidencia en las Damas Grises; dado que su vocación radica en apoyar a niños, jóvenes y adultos que infortunadamente sufren diferentes problemáticas sociales, las cuales se relacionan con violencia intrafamiliar, situación de abandono en los hogares por parte de padres de familia, personas que han vivido el flagelo de la migración y han tenido que buscar nuevas oportunidades en la ciudad y a su vez, víctimas del desplazamiento forzado en la región; también contribuyen en diferentes instituciones educativas y culturales, formando en valores a niños y adultos.

“Dios bendiga tan noble tarea Damas Grises de estirpe inmortal que la patria y el pueblo os aclame por tu amor, sacrificio y bondad” es lo que proclama el himno de las Damas Grises. Sin embargo, el trabajo de estas mujeres va más allá, rigiéndose bajo siete principios claves, que en realidad son la base de la vida de cualquier persona, pero las Damas Grises, se apropian aún más de estos para servir con excelencia: la neutralidad, imparcialidad, humanidad, independencia, universalidad, unidad y voluntariado.

Además de hacer capacitaciones en primeros auxilios, doctrina institucional, derechos humanos, derecho internacional humanitario, también son voluntarias integrales que desempeñan cualquier labor y apoyan la institución cuando se requiera.

Salud Expresada En Humanidad

Florelba Avellaneda Duarte es desde hace 10 años la coordinadora del programa de Salud y desde hace 17 es certificada como Dama Gris de la Cruz Roja Seccional Bucaramanga. Ha liderado los programas de asignación de citas médicas, el laboratorio clínico, programa de toma de tensión y de citología. Su deseo de servir fue la razón principal para vincularse al voluntariado, y portando su uniforme gris se prepara para supervisar y apoyar cada una de las áreas en la sede principal. Antes de vincularse como Dama Gris, Florelba ejerció los cargos de docente por 6 años en el Colegio Nuestra Señora del Pilar y de coordinadora de Estudios y Disciplina en esta misma institución por 30 años.

Así mismo recibe todos los días pacientes que no tienen la oportunidad de tener un seguro médico, por razones tales como el desempleo y la migración masiva de ciudadanos venezolanos que buscan ser atendidos.

 

Educación A Partir De La Universalidad.

Otra de las áreas donde laboran, es la formación y educación en valores dentro de las escuelas. En los últimos 8 años, Las Damas Grises, han transmitido cada uno de sus principios aproximadamente a 900 niños y niñas de estratos 1, 2 y 3, con el programa: Niños constructores de paz, en los centros educativos, Institución educativa INEM Custodio García Rovira Sede F Toledo Plata, Sede B El Rocío y Sede H San Pablo; donde por medio de cartillas ilustradas, una hora a la semana, instruyen y transmiten a los estudiantes, lo que durante sus tantos años de experiencia, pueden brindarles. También prestan servicios gratuitos a los niños especiales del Centro de Educación para Niños con Discapacidad (CENID), donde semana a semana por medio de juegos y diferente lúdicas, estas mujeres vestidas de gris llegan con sus brazos llenos de amor a alegrar las vidas de los infantes.

 

Una Rosa En El Voluntariado

Rosa Mary Pineda Gonzales, es la actual coordinadora del área “educación”, quien también hace algunos años, fue la representante de las Damas Grises en Bucaramanga y su área metropolitana; el pasado 23 de mayo, cumplió 24 años de su vida en el voluntariado, dando día a día lo mejor de sí y entregando amor a la comunidad. “Lo que haga la mano derecha, que no lo sepa la izquierda”, son las palabras de Rosa Mary, quien afirma que apoya a esta institución, no porque la admiren o le aplaudan. Ella afirma que la gratitud que siente en su corazón, y el calor humano de un abrazo, un “gracias”, o una sonrisa, son la mejor paga para ella, y da gracias por lo que tiene, sin queja alguna.

Y así mismo trabajan las demás 92 Damas Grises arduamente y sin importar las condiciones adversas para brindarles felicidad y apoyo a las personas que lo necesitan, haciendo frente al qué dirán de algunas personas y con la voluntad de servir con amor y lealtad desde su voluntariado. Las Damas que en estos tiempos de hiperindividualismo, donde todos piensan en sí mismos y ninguno en el bien colectivo, merecen grandes reconocimientos y son vitales en ciertos sectores abandonados de la sociedad y que así aun no les reconozcan, hay algo que ya ganaron con seguridad; el cielo.

 

Escrito por: Felipe Ariza

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