Cuaresma: tiempo para renovar la fe, la esperanza y la caridad

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El pasado 17 de febrero iniciamos la cuaresma, el tiempo litúrgico que nos invita a la conversión y nos prepara para el triduo pascual, la pasión, muerte y resurrección de Jesús. La cuaresma es el tiempo propicio para reflexionar sobre nuestros pecados, hacer un examen de conciencia, arrepentirnos e intentar cambiar para ser mejores personas y poder vivir en comunión con Cristo.

En su mensaje para la cuaresma 2021, el Papa Francisco nos invitó a recordar a Cristo que se humilló a sí mismo, obedientemente hasta morir en la cruz. además, nos invitó a que en este tiempo de conversión renovemos nuestra fe “saciemos nuestra sed con el “agua viva” de la esperanza y recibamos con el corazón abierto el amor de Dios que nos convierte en hermanos y hermanas en Cristo. En la noche de Pascua renovaremos las promesas de nuestro Bautismo, para renacer como hombres y mujeres nuevos, gracias a la obra del Espíritu Santo. Sin embargo, el itinerario de la Cuaresma, al igual que todo el camino cristiano, ya está bajo la luz de la Resurrección, que anima los sentimientos, las actitudes y las decisiones de quien desea seguir a Cristo”.

En ese sentido,  esta cuaresma es bastante particular, estamos en un momento en donde debemos mantener el distanciamiento social y evitar al máximo las aglomeraciones por la actual pandemia del Covid 19.

Sin embargo, esto no significa que seamos ajenos a las necesidades de nuestros hermanos, o que perdamos de vista lo que sucede a nuestro alrededor, cuando a causa de esta enfermedad mundial se han podido visibilizar aún más las penurias y la falta de garantías en la sociedad.

El sumo Pontífice nos recuerda que “El ayuno, la oración y la limosna, tal como los presenta Jesús en su predicación (cf. Mt 6,1-18), son las condiciones y la expresión de nuestra conversión. La vía de la pobreza y de la privación (el ayuno), la mirada y los gestos de amor hacia el hombre herido (la limosna) y el diálogo filial con el Padre (la oración) nos permiten encarnar una fe sincera, una esperanza viva y una caridad operante.”

Con relación a esto, algunas de las principales necesidades en el mundo son: la Hambruna, la pobreza y la falta de oportunidades. por esta razón,  es precisamente en este momento de cuaresma debemos practicar la caridad, el darnos a los demás dejando nuestras comodidades. Siguiendo el ejemplo de las primeras comunidades cristianas que encontramos en Hechos de los Apóstoles “Todos los que habían creído estaban juntos y tenían todas las cosas en común; vendían todas sus propiedades y sus bienes y los compartían con todos, según la necesidad de cada uno. Día tras día continuaban unánimes en el templo y partiendo el pan en los hogares, comían juntos con alegría y sencillez de corazón” (Hechos 2:42-47)

El Papa nos invita a vivir una cuaresma de caridad lo que significa “cuidar a quienes se encuentran en condiciones de sufrimiento, abandono o angustia a causa de la pandemia de COVID-19. En un contexto tan incierto sobre el futuro, recordemos la palabra que Dios dirige a su Siervo: «No temas, que te he redimido» (Is 43,1), ofrezcamos con nuestra caridad una palabra de confianza, para que el otro sienta que Dios lo ama como a un hijo.”

La invitación es para que en este tiempo de cuaresma hagamos una introspección en nuestra vida y analicemos que debemos mejorar para agradar a Dios, para así por medio de acciones podamos prepararnos para la Semana Santa.

Desde Radio Católica Metropolitana estamos participando en el “Reto Cuaresmal” propuesta que consiste en que cada día de cuaresma se lleve a cabo una acción donde se practique la caridad, el amor o la evangelización, sintoniza los 1450 A.M. y síguenos en nuestras redes sociales para descubrir de que se trata y participes de esta iniciativa.

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