¿Se propone metas pero nunca las termina? ¿Hace planes pero se aburre? ¿Intenta ser constante pero se le dificulta? ¿Siempre ha querido ser más constante?

Sabemos que alcanzar constancia no es una tarea fácil, tiene que planear todo con anticipación, debe tener paciencia por si las cosas se complican, motivación y tranquilidad para poder continuar con el proyecto o la tarea que desee cumplir.

Primero debe tener convicción y fuerza de voluntad; comenzar un proyecto no es una tarea fácil, en algunas ocasiones la situación se complica y ahí es donde empiezan a llegar los malos pensamientos, creyendo que no se logrará el objetivo o que fracasará. Para esto es importante la constancia, se define según la Real Academia Española como: “La firmeza y perseverancia del ánimo en las resoluciones y en los propósitos”, por eso es importante pensar siempre en las cosas positivas que traerá consigo ese proyecto que tanto anhela realizar, esa motivación le ayudará a solucionar o sobrepasar los obstáculos que se presenten.

Aquí le dejamos algunas claves para lograr ser más constante y acabe cumpliendo todo lo que se proponga y consiga perfeccionar esta habilidad.

1. Trabaje en la autoindulgencia

Debe ser disciplinado, debe tener paciencia porque el camino no siempre será fácil, fallará pero se tendrá que levantar y seguir intentando, si las cosas no salen como lo espera no se desespere y no sea tan duro consigo mismo, tenga en cuenta que cada paso es un aprendizaje para lograr perfeccionar este hábito.

2. Fije un objetivo específico y realista

Puede ser un objetivo a corto o largo plazo, pero debe tener en cuenta que, cuanto más lejos mire, más largo será el camino por recorrer. Es importante examinar y observar qué expectativas tiene para poder ser constante con sus objetivos, debe ser sincero con usted mismo y plantearse algunos ejemplos, ¿Cree que puede hacer ejercicio y comer saludable todos los días después de 10 años de no hacer ninguna actividad física?, puede ser posible, pero para conseguirlo se debe trabajar de forma lenta y pausada.

3. Fragmentar el proceso ayuda a ser más constante

Si el objetivo al que quiere llegar es a corto o largo plazo y en el camino al éxito se le dificultan las cosas a tal punto que quiera abandonarlo, fragmente ese objetivo y conviértalo en etapas, así será más fácil ser constante, se mantendrá activo cumpliendo partes del propósito y logrará poco a poco llegar a la meta.

Por ejemplo, si se propuso ir al gimnasio todos los días, y en algún momento pierde la motivación (falta de tiempo, problemas personales, etc), puede realizar un cronograma con las actividades que tiene en la jornada y dejar un espacio para ir un día a la semana o ir todos los días pero solo media hora, de esta manera establecerá el hábito, se sentirá pleno y será más fácil asistir al gimnasio.

4. Trabaje la tolerancia a la frustración

Decir “me tendré que levantar y seguir intentando” es muy fácil, pero llevarlo a la práctica no lo es. Cada vez que aparece un problema llegan los pensamientos negativos y se desmotiva, queriendo dejar su objetivo por la frustración del momento, para esto debe darse un tiempo para procesar el fallo y luego cuando ya esté tranquilo, asimilando el fallo podrá razonar y buscar otras estrategias que lo ayuden a triunfar. Debe ser flexible, buscar más salidas de las que tiene pensadas o estructuradas.

Recuerde siempre frases positivas: “yo puedo”, “yo soy capaz”, “lo intentare de nuevo”, de esta forma evitará caer en el abismo de la negatividad. Será un proceso difícil de llevar a cabo, pero en algún momento logrará su objetivo, aunque a veces vea esa meta muy lejos, está más cerca de lo que cree, no se rinda.

 

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