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¿Cómo vivir la cuaresma?

    El miércoles 22 de febrero iniciamos la cuaresma, tiempo litúrgico que vive nuestra iglesia católica que nos prepara para vivir el triduo pascual, es decir, la pasión, muerte y resurrección de Jesús.

    Este tiempo inicia el miércoles de ceniza y finaliza la mañana del jueves santo, viviendo así cuarenta días de oración, abstinencia y ayuno.

    La Iglesia se une todos los años, durante los cuarenta días de la Gran Cuaresma, al Misterio de Jesús en el desierto. (540 Catecismo de la iglesia católica)

    En estos días, la Iglesia nos invita a volver la mirada a Dios, un tiempo especial de perdón, reconciliación, purificación y renovación de la vida cristiana.

    El Papa Francisco asegura que  este tiempo “es el camino ascético cuaresmal, al igual que el sinodal, tiene como meta una transfiguración personal y eclesial. Una transformación que, en ambos casos, halla su modelo en la de Jesús y se realiza mediante la gracia de su misterio pascual”.

    Por eso, para este tiempo es indispensable un encuentro íntimo con Jesús, recordando los días que estuvo en el desierto soportando la tentación; es por ello que la iglesia nos invita a vivir este tiempo de conversión, a través de distintos actos externos e internos que nos ayuden a cambiar nuestra vida, con una mirada a Dios más cercana.

    Para ello, nos proponen diversas formas de penitencia en la vida cristiana (1434-1439 CIC), haciendo mención de tres principalmente: “el ayuno, la oración y la limosna. éstas van unidas, y «expresan la conversión con relación a sí mismo, con relación a Dios y con relación a los demás”.

    ¿Cómo vivir la cuaresma?

    • Haciendo oración: en estos días la iglesia nos invita a estar en bastante comunicación con Dios, pidámosle a Jesús que en esta cuaresma nos ayude a servir más a nuestros hermanos, siguiendo su ejemplo.
    • Vivamos un verdadero arrepentimiento y busquemos el sacramento de la confesión: pensemos en aquellas acciones y obras que ofenden a Dios, arrepintiéndonos de corazón por haberlo ofendido y busquemos a un sacerdote que nos brinde el sacramento de la confesión, recibiendo así el perdón de nuestro padre, que siempre está esperándonos con los brazos abiertos. Revisa los mandamientos de Dios y de la Iglesia para poder hacer una buena confesión. Ayúdate de un libro para estructurar tu confesión. Busca el tiempo para llevarla a cabo.
    • Busca un verdadero cambio en tu vida: después de recibir el perdón de Dios, revisemos que cosas no nos aportan, que cosas le hacen daño a los demás y que hechos podrían desagradarle a Dios y empecemos a buscar acciones que nos ayuden a cambiar nuestras malas costumbres. Una sugerencia es colocarnos propósitos diarios y revisar en la noche si los cumplimos o no.
    • Realiza sacrificios: La palabra sacrificio viene del latín sacrum-facere, que significa «hacer sagrado». En este sentido, hacer un sacrificio es ofrecer algo a Dios por amor. Por eso, en este tiempo cuaresmal busquemos en nosotros e identifiquemos que cosas nos cuestan dejar, el apego material, la tecnología, nuestro mal carácter, las malas palabras etc. Pongámoslas a los pies de Dios, evitando recaer en ellas y ofreciendo este esfuerzo a Jesús como ofrenda de amor.