No hay nada más grato que sentir el alegre latido del corazón, que golpea cual campana parroquial, siempre que desempeñamos nuestra labor encomendada por el creador, ya que su palabra llega a los miles de hogares que conforman esta gran familia. Se trata de una conexión spiritual que alimenta diariamente la vida de directivos, empleados, benefactores, oyentes, patrocinadores y productores, entre otros.

Por esta razón, celebrar la mayoría de edad es algo tan emocionante como comprometedor al mismo tiempo; lo primero porque es una sensación madurez y superación en muchos aspectos, hace referencia a la culminación de varias etapas, también tiene que ver con el concepto de crecimiento y supone el desarrollo de aptitudes que van a permitir un desempeño satisfactorio acorde a la realidad en la que vivimos.

Y es que así nos sentimos hoy; porque a lo largo de todos estos años hemos logrado consolidarnos como el medio de evangelización más grande del oriente colombiano. Han sido innumerables experiencias, con los afanes y aciertos de todo proceso de aprendizaje, que no hubiesen sido posibles sin los notables esfuerzos de quienes han hecho parte de nuestra querida emisora, en diferentes momentos y épocas.

Igualmente, el cariño de nuestros oyentes es fundamental en esta historia porque nos reconforta y motiva a seguir más fuertes con esta misión evangelizadora. Cada interacción en los programas, o los saludos y abrazos en las parroquias que visitamos nos da certeza de que la presencia de Dios se manifiesta en esta relación, interdependiente y bidireccional, a través de nuestra radio.

Ahora bien, esta nueva etapa precisa asumir retos y empoderarse de la realidad es aspectos espirituales, profesionales, técnicos y demás; sin dejar de lado el continuo aprendizaje que significa la vida. Sabemos que cada vez se nos demandará lo mejor de nosotros y para eso estamos preparados, porque llevamos la bendición de Dios que nos arropa para cumplir su voluntad por medio de este proyecto.

Somos conscientes de que las responsabilidades crecen y lo asumimos como un privilegio porque el servicio a la comunidad es sinónimo de alegría. Solo nos queda agradecer por tanto amor año tras año, por la sintonía y el apoyo incondicional que funcionan como nuestro motor, para seguir llevando la buena nueva en la radio. ¡Seguimos, al aire, salud!

Este primero de diciembre, desde las 2:00pm sintoniza nuestra programación especial en vivo y en directo, y desde las 6:00pm participa en la Santa Eucaristía de Acción de Gracias, que presidirá Monseñor Ismael Rueda Sierra, arzobispo de Bucaramanga, Catedral de la Sagrada Familia.

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