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Hablando de cultivar, cultivemos el amor propio

    Por: Valentina Rey – Practicante UDI

    A lo largo de nuestra vida hemos aprendido a respetar, apreciar y considerar a los demás. En resumen, nos enseñaron a amar a los demás. Pero, ¿cómo podemos amar a nuestro prójimo, si no cultivamos el amor propio ?

    El amor propio significa aceptarnos y respetarnos tal y como somos: aceptar nuestras características físicas, nuestro modo de ser y de pensar. Todo depende de nuestra voluntad, es decir, de aceptar lo que tenemos y entender que somos seres humanos reales, únicos y con un propósito. Así es como Dios nos creó. Al aceptar todo esto, podemos desarrollar una personalidad segura, confiada y empática que nos facilita las relaciones sociales saludables.

    Antes de que podamos amar a los demás, primero debemos amarnos a nosotros mismos. Esto no significa egoísmo. Amar, cuidar, aceptar y reconocer nuestras fortalezas y debilidades potencializan nuestro sentido de identidad  y autoestima.

     La psicoterapeuta de parejas Frauky Jiménez explica que “la forma de pensar, sentir y actuar, cuando se tiene amor propio, permite que las personas se acepten y respeten a sí mismas, que confíen y crean en sus habilidades, en lo que verdaderamente quieren”.

    Aquí te dejamos algunos consejos que ayudarán a cultivar  el amor propio:

    1. Mantente consciente de ti mismo.
    2. Actúa según tus necesidades.
    3. Crea hábitos adecuados de cuidado personal.
    4. Establece límites: Amarte a ti mismo implica tener el coraje de decir NO a cualquier cosa  que te afecta física, emocional o espiritualmente.
    5. Regálate la oportunidad de conocer gente
    6. Evita las personas negativas o tóxicas
    7. Perdónate. Todos podemos fallar y comenzar de nuevo.
    8. Evalúa tus fortalezas y debilidades.

    En conclusión, debemos tener presente que el amor propio es un eje fundamental en nuestra filosofía de vida. Trabajar por fortalecerlo día a día, debe ser nuestro compromiso. Cuando te aceptas y te respetas, aceptas y respetas a los demás.