Así se vivió el Viacrucis Arquidiocesano 2025 en Bucarmanga.
Con el corazón lleno de fe y bajo el lema “Convocados y reunidos por Dios, Uno y Trino, caminemos juntos en esperanza”, la Iglesia particular de Bucaramanga vivió el Santo Viacrucis Arquidiocesano 2025 en la noche del viernes 11 de abril, en el marco del Año Trinitario y Jubilar.
La celebración fue presidida por Monseñor Ismael Rueda Sierra, Arzobispo de Bucarmanga quien convocó al Pueblo de Dios a vivir esta peregrinación como signo de unidad, conversión y compromiso con la esperanza cristiana. Fieles provenientes de distintas parroquias, comunidades religiosas, grupos pastorales y movimientos apostólicos participaron fervorosamente en cada estación del camino, en una sentida manifestación de fe pública.
Desde la introducción, el Viacrucis propuso una reflexión profunda sobre el misterio de la cruz y su significado en la vida del creyente: una cruz que no aplasta, sino que ancla y sostiene en medio de las tribulaciones, símbolo de una esperanza que no defrauda. Cada estación fue acompañada por lecturas bíblicas, meditaciones espirituales y oraciones que integraban la acción del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, iluminando el dolor humano con la luz de la Resurrección. La organización de cada estación estuvo a cargo de algunos arciprestazgos de la Arquidiócesis de Bucaramanga.
El recorrido se convirtió en un auténtico camino de fe, en el que se exaltaron valores como la solidaridad, la perseverancia, el consuelo fraterno y la fortaleza interior. Figuras como Simón de Cirene, la Verónica y las mujeres de Jerusalén fueron evocadas para recordarnos que la esperanza se cultiva en comunidad, caminando juntos, consolándonos mutuamente y confiando en las promesas de Dios.
Uno de los momentos más conmovedores fue la decimocuarta estación, donde la comunidad, en profundo silencio y recogimiento, contempló el cuerpo de Cristo puesto en el sepulcro. Sin embargo, el Viacrucis culminó con un mensaje de vida y victoria: la decimoquinta estación, “Jesús resucita de entre los muertos”, proclamó con gozo que la Resurrección es el cumplimiento de la esperanza cristiana, luz que brilla incluso en la noche más oscura.
La jornada concluyó con una solemne oración de envío y la bendición final, sellando así una experiencia espiritual que fortaleció a la Iglesia arquidiocesana en su caminar sinodal y misi A los pies de la cruz y guiados por la Trinidad Santa, los fieles de Bucaramanga reafirmaron su fe con renovado fervor: “Caminamos juntos en una sola esperanza”.

