La pérdida normal de la memoria en las personas ocurre a partir de los 40 años.

Para todos los seres humanos, la memoria es un referente fundamental AL determinar factores saludables. Sin embargo, enfermedades como el Alzheimer, lesiones cerebrales y factores ambientales, pueden influir con más énfasis en la perdida de ésta.

Según el Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento, NIA, todos los seres humanos tenemos la capacidad de recordar con claridad sucesos a lo largo de la vida, asimismo a medida que avanza nuestra edad, es completamente normal experimentar episodios de perdida de la memoria, que en muchos casos no es recurrente y se evidencia en situaciones cotidianas como olvidar pagar un recibo, tomar una mala decisión o incluso no saber que palabra usar en medio de una conversación.

Por el contrario, estas situaciones no se deben confundir con enfermedades como la demencia o el Alzheimer, ya que existen diferencias marcadas en la frecuencia de los episodios y en la aparición de situaciones como: tener dificultad para seguir una conversación con normalidad, desconocer la época del año o la toma recurrente de malas decisiones.

Diferencias entre la pérdida de memoria por envejecimiento normal y la perdida de la memoria por Alzheimer.

Envejecimiento normal Alzheimer
Olvidarse de la fecha actual y recordarla más tarde. Perder la noción de las fechas o la época del año.
Tomar una mala decisión ocasionalmente. Construir, juicios errados o tomar malas decisiones recurrentemente.
Olvidar hacer un pago mensual. Problemas frecuentes para pagar facturas realizar trámites importantes.
Olvidar cosas especificas en sucesos pasados. Perdida de objetos y no poder encontrarlos.

Sin embargo, existen hábitos que pueden acelerar los síntomas de pérdida de memoria y que hay que tener en cuenta para modificarlos en caso de padecerlos.

Falta de Sueño

El Director Médico del New York Neurology & Sleep Medicine, Allen Towfigh revela que las personas que padecen privación y trastornos del sueño, no sólo sufren de deterioro de la memoria, sino también de cansancios diurnos, baja atención, y bajos reflejos.

Medicamentos Recetados

A menos que las medicinas sean potencialmente necesarias para vivir, es mejor evitar las que son para el tratamiento de trastornos de ansiedad como por ejemplo el Xanax, Valium, y las benzodiacepinas, ya que bloquean y afectan los receptores nerviosos donde se aloja la memoria a corto plazo, causando distorsiones que pueden afectar también la memoria a largo plazo.

Fumar

Un estudio de los Archivos Generales de Psiquiatría de Estados Unidos reveló que el consumo de cigarrillo en siete mil personas entre hombres y mujeres, crea aceleración en el deterioro de las funciones mentales, comparado con los que no fuman.
Cabe resaltar que el tabaquismo crea y concentra proteínas anormales que se alojan en el cerebro y causan dificultad para emitir y recibir información.

Déficit de vitamina B12

La vitamina B12, es la que se encarga de mantener las células nerviosas y sanguíneas en óptimas condiciones. Se encuentra en alimentos de origen animal: carnes, aves, peces, huevos y lácteos. La fatiga, falta de apetito y estreñimiento se relacionan con una deficiencia de vitamina B12 y también puede producir problemas de memoria.

Estrés

El estrés constante es perjudicial. Las hormonas que lo producen a nivel de los riñones también hace que se reduzcan receptores, haciendo que las células cerebrales sean menos capaces de responder a señales neuroquímicas (químicos cerebrales). Encontrar formas de aliviar el estrés es primordial para conservar buena memoria.

Cabe resaltar que estos factores pueden ser en muchos casos reversible con la aplicación de prácticas saludables como la meditación, una dieta saludable, actividad física constante, dormir bien y sobre todo tener buenas relaciones y pensamientos positivos.

 

Escrito por: Felipe Ariza

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