El Día del Trabajador para muchos es una fecha para descansar, para otros una fiesta en la que se agasaja su ardua labor, constante, insistente y agotable. Pero la presencia de esta fecha en el calendario va más allá del día festivo; esta jornada conlleva historia, rudeza, tristeza, justicia, sangre y hasta dolor de patria. Así como en homenaje a los “Mártires de Chicago” el 1 de mayo es el día internacional del trabajador.

Por: Ninfa Gabriela Tapias Arévalo

Hace 135 años en Chicago, Estados Unidos, un grupo de trabajadores renombrados “sindicalistas anarquistas” crearon un grupo de manifestación con la finalidad de alzar un plantón exigiendo una reforma laboral.

Reclamaban la reducción de las jornadas de trabajo a 8 horas, ya que debían laboral alrededor de 16. El presidente del país en ese entonces, Andrew Johnson, cansado del paro y la incomodidad de las manifestaciones, cedió a las órdenes que exigían los trabajadores y decretó una ley donde se planteaba que la jornada laboral fuera de ochos horas diarias.

Pese a la norma puesta por Johnson, el sector empresarial no aceptó acatar, por esto, los trabajadores decidieron hacer una huelga el primer día del mes de mayo del año 1886. El movimiento fue liderado por Albert Pearsons, un periodista de 39 años junto a más de 80 mil trabajadores. Estos fueron catalogados como “poco patriotas” por su decisión de hacer escuchar sus peticiones.

El conflicto fue tan extenso que sus demandas fueron escuchadas por más de 4.000 obreros y extendidas simultáneamente en 5.000 huelgas. Los dueños de dichas empresas pensaban que ese sería el inicio de una guerra anarquista.

Ese mismo día, la policía atentó contra los trabajadores, disparando frente a la fábrica McCormik de Chicago. En respuesta, los manifestantes decidieron estallar una bomba contra las fuerzas policiales conocido como: “el atentado de Haymarket”.

Según el perfil.com: “El 21 de junio comenzó el juicio a 31 obreros acusados de haber sido los presuntos promotores del conflicto. Condenaron a dos de ellos a cadena perpetua, uno a 15 años de trabajos forzados y cinco a la muerte en la horca. Estas 8 personas se convirtieron en los Mártires de Chicago, y en su conmemoración se declaró que el 1° de mayo sería el Día Internacional del Trabajador.”

Albert Pearsons fue acusado de arrojar la bomba contra la policía durante la revuelta de Haymarket. Además, se le condenó a muerte, aunque luego de ejecutada la sentencia se comprobó su inocencia.

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