PARROQUIA SANTA ISABEL DE HUNGRIA 50 AÑOS CAMINANDO EN LA FE

Actualidad

“Prefiero una Iglesia accidentada, Herida y manchada por salir a la calle, Que una Iglesia enferma por el encierro Y la comodidad de aferrase a las propias seguridades. P. Francisco

Estamos de fiesta al celebrar las bodas de oro de nuestra querida parroquia. Nacimos como comunidad parroquial en el año 1967, bajo la guía del padre Pedro Elías Rodríguez, aunque ya habíamos caminado desde el año 1959 con el padre Carlos Gutiérrez, quien esporádicamente atendía las necesidades espirituales de los feligreses desde el barrio Caldas. A él le correspondió el bautizo de la primera niña quien se llamó Luz Mila.  El padre Pedro Elías Rodríguez asumió la parroquia y en el año 1961. El Señor Arzobispo, Monseñor Héctor Rueda Hernández lo nombró definitivamente como párroco hasta el año 1967. Desde este momento tres sacerdotes: el padre Hensy Peñaloza Rodríguez, Monseñor Jorge Enrique Lozano Zafra y el padre Roberto Becerra se distribuyeron el servicio pastoral durante un año. Durante los tres años siguientes (1968 – 1971) asumió el cargo el Padre Jorge Eliecer Vargas Pérez, los hermanos Rodrigo y Alirio Lozano Cote continuaron la labor hasta el año 1981.

Entre tanto la comunidad iba creciendo en número y organización. Monseñor Héctor Rueda Hernández, presidió una reunión con el padre Alirio Lozano Cote, el señor Alberto Suárez, notario de Bucaramanga y los hermanos Robledo Uribe y varios miembros de la comunidad, para hacer entrega de los terrenos que servirían para la construcción del templo. La donación consistía en 12.000 metros cuadrados.

Mientras se construía el centro parroquial, el padre Ramiro Parra Mantilla dio inicio a la construcción del colegio José Alejandro Peralta hoy conocido como Colegio Santa Isabel de Hungría. El Padre Ramiro Parra Mantilla acompañó a esta comunidad hasta el año 1993. Para este año, ya estaba al frente de la Diócesis Monseñor Darío Castrillón Hoyos, quien nombró como párroco al padre Jorge Eliecer Arguello Castillo, quien estuvo a cargo de la comunidad hasta el año 2000. El padre Jorge Eliecer Martínez Rodríguez, también estuvo frente a la parroquia del año 2000 al 2007 y el Padre Horacio Echeverría Ochoa, del 2007 al 2013. Cada uno puso su impronta pastoral apoyando la fe de sus gentes mediante las celebraciones de la vida en los sacramentos y con su palabra iluminadora y eficaz.

EL ACTUAL QUINQUENIO

“Para la Iglesia la opción por los pobreses una categoría teológica antes que cultural, sociológica, Política o filosófica” P. Francisco.

La preparación de esta celebración le correspondió al padre Francisco Vargas Pieschacón quien se empeñó en remodelar la estructura física de la Iglesia dándole un ambiente acogedor, sencillo y acorde con las propuestas litúrgicas actuales. Pero su empeño mayor fue la construcción de la Iglesia-Comunidad.

• Fortaleció la pastoral litúrgica alrededor de la Palabra y la Eucaristía; la celebración de los pre-sacramentales, la visita a los enfermos y la participación comunitaria y decorosa en los actos litúrgicos.

• La pastoral social, con el estudio de los documentos eclesiales y su consecuencia, el servicio dignificante a los más necesitados de la comunidad a través de las relaciones interpersonales y la ayuda solidaria aún a grupos de otras parroquias.

• La pastoral educativa y juvenil con el colegio Santa Isabel de Hungría y el acercamiento a las demás instituciones educativas del entorno.

• La puesta en marcha del PDER. -Plan Diocesano de Evangelización y Renovación- mediante los trabajos organizacionales y la participación en las actividades programadas en la Arquidiócesis.

• Organizó la administración económica con la comisión parroquial de acuerdo a las nuevas exigencias legales y las normas internacionales de economía.

• Con toda la comunidad se preparó para la vivencia y celebración de estas fiestas onomásticas con la ilusión de haber iniciado un camino de verdadero sentido eclesial y de compromiso con las directrices del papa Francisco en construir una comunidad desde la misericordia y en salida para ser realmente respuesta al evangelio de Cristo.

Esta boda nos recuerda el inicio del pacto de la comunidad de Villabel desde la fe, con el Señor Jesús, con quien caminamos y compartimos la vida personal y de familia. Esta travesía la expresamos con el canto con el que iniciamos esta reflexión sobre nuestra historia personal y comunitaria.  Aquí miles de personas han sellado su amor para siempre, han iniciado su vida de fe desde el bautismo, han realizado sus encuentros con el Señor en la Eucaristía, han recibido y ofrecido el perdón y han acompañado el paso a la resurrección de sus seres queridos.

Ven con nosotros y serás en la familia un hijo más iremos juntos caminando en el amor. En la comunidad hemos aprendido a dar sentido a nuestra vida mediante el compartir solidario de lo que somos y tenemos. Con alegría hemos construido este templo en honor de Santa Isabel de Hungría, una mujer que, a pesar de su juventud, supo entregar su vida al servicio del Señor en las personas más necesitadas de su tiempo. En su entrega diaria fue bendecida por Dios al convertir el alimento que llevaba para sus pobres en hermosas flores que impidieron el disgusto de su cuñado cuando quiso saber qué contenía el manto que esta mujer llevaba con tanto amor cuando salía a visitar a sus pobres. Sus virtudes inspiran hoy el amor solidario de la comunidad que comparte además de su fe, sus bienes especialmente los alimentos con los necesitados.

Nuestra vida de fe se ha fortalecido con el trabajo pastoral realizado por los grupos eclesiales de pastoral constituidos alrededor de sus pastores durante toda la vida parroquial.

Las Isabelinas: Un grupo de mujeres que generosamente preparan y reparten mercados a las familias necesitadas de la parroquia y aún de otras parroquias. Para ello hacen un estudio de necesidades y ellas mismas van a las casas a llevarlos. Así además del don material entregan parte de su tiempo y llevan un consuelo de amistad.

Las Ministras de la Comunión: encargadas de llevar cada jueves, la comunión a los enfermos y ancianos. Además, colaboran en las celebraciones litúrgicas en la distribución de la comunión.

Los Lectores: Un grupo de hombres y mujeres que preparan con devoción y responsabilidad cada día la proclamación de la Palabra.

Los Catequistas: son los encargados de los pre-sacramentales. Acompañan el inicio y crecimiento de la fe en la preparación y celebración de los sacramentos de la iniciación cristiana a padres y niños.

La Pastoral Familiar que prepara a las parejas que conviven y quieren formalizar su vivencia cristiana con el sacramento del matrimonio asiste también a un ciclo de preparación adecuada.

Un grupo de animación en la devoción popular para el rezo del rosario, las novenas, las devociones tradicionales y las celebraciones ocasionales según el tiempo litúrgico.

El comité central que organiza la programación del año, las actividades de la comunidad, los encuentros de reflexión, las relaciones interpersonales, las variadas y oportunas expresiones de solidaridad según las necesidades.

El comité económico encargado de apoyar lo referente al funcionamiento de la parroquia en su aspecto administrativo.

Toda esta vida parroquial busca dar un rostro de Comunidad Eclesial que responda a las necesidades del creyente de hoy. Con las directrices del Papa Francisco y la asesoría del Padre Francisco, buena coincidencia nominal, buscamos fortalecer y consolidar esta porción de iglesia en el anuncio y vivencia del mensaje de Jesús: “En esto conocerán que sois mis discípulos si os amáis los unos a los otros” Jn. 13. 35.

Para nuestra comunidad parroquial mil augurios de bendiciones de Dios y de auténtico crecimiento en la fe y el amor.

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